Lecturas de referencia:
Braudel, Fernand (1958/1974) La Historia y las ciencias. Alianza, Madrid. Leer capítulo 3 “La larga duración”, páginas 60-106
Braudel, Fernand (1958/1974) La Historia y las ciencias. Alianza, Madrid. Leer capítulo 3 “La larga duración”, páginas 60-106
Koselleck, Reinhart (1979/1993). Futuro pasado: para una semántica de los tiempos históricos.
Barcelona: Paidós. Leer los capítulos 1 y 2 (páginas 21-66), 5 a 9 (páginas
105-266) y 14 (333-357).
Koselleck, Reinhart (2000/2001) Los estratos del tiempo: estudios sobre la historia. Traducción de
Daniel Innerarity. Ediciones Paidos, Barcelona. Leer “Sobre la antropología de
las experiencias del tiempo histórico”, páginas 35-111
El sesgo
económico
A través de la asociación entre
algunos postulados del método econométrico que usamos los economistas para medir
los fenómenos socio-económicos y la lecturas de referencia, trataré de
problematizar la pluralidad del tiempo.
La preocupación de Brudel sobre la tendencia de la larga duración
recae, y con razón, sobre los economistas y principalmente los econometristas,
pues el método neoclásico descansa sobre las maximización de funciones
matemáticas, ecuaciones de probabilidad y modelos que buscan los pronósticos
del futuro con los acontecimientos del pasado. La excesiva larga duración nos
es otra situación que considerar a los individuos como subproductos de una
ecuación probabilística que asigna una serie de cálculos a una muestra, entre
más homogénea mejor, dejando de lado, en muchos casos, la representación
social, la realidad social, desconociendo la dialéctica de la práctica social;
la ilustración de Lévi-Strauss (citada por Braudel) sobre el lenguaje muestra
como la combinación antropología-matemática no ha hecho más que canonizar el
modelo, eternizar la realidad y sacrificar la dinámica. Un ejemplo econométrico
al respecto son los modelos autorregresivos que pretenden regresar en el tiempo
una variable para explicar su comportamiento en el presente, pues su dinámica
se considera una manifestación del pasado. Bajo dicho sistema de ecuaciones se
encuentra implícito el concepto de historia
magistra vitae; así, surge el interrogante sobre la crítica Aristotélica
que plantea Koselleck (1979/1993) en cuanto a la negación de la potencialidad
de la Historie para develar los
acontecimientos del futuro ¿Dónde se agota el poder de explicación?¿qué se
aprende con la historia?[1],
sigue con la validez las preguntas aunque con la transición de la Historie a la Historia cambien los significados; igualmente, cabe la
pregunta que sugiere evaluar la carga temporal de los conceptos o variables
estudiadas, específicamente, las representaciones reales y prácticas de los
fenómenos en cada uno de los tiempos que se toman como muestra para el estudio.
Para buscar la salvación, en
los modelos de corte longitudinal, entre ellos también se encuentran
aquellos autorrregresivos, el uso de información que recoge más de 20 años de
datos busca en la experiencia las
estructuras de lo único y lo repetitivo[2], la idea
es encontrar, por ejemplo, en variables como el PIB, el consumo o el desempleo,
la tendencia, la variación cíclica, variación estacional, y la variación irregular
del fenómeno, situación que libera la economía de los tiempos cortos asociados
a los acontecimientos y de la miopía de la investigación social tradicional;
aunque veremos, en el próximo párrafo, que no todo en economía sale bien
librado. Dicho razonamiento a la vez que cae en el sesgo de interpretación del
futuro por lo inmutable del pasado, sugiere la posibilidad de visualizar la
estructura, ciclos, estacionalidad e integración de diferentes variables en el
tiempo; en suma, abre el debate sobre la pertinencia, ventajas y/o desventajas,
de una investigación de larga duración o de acontecimientos particularmente
para los estudios socioespaciales con ayuda de la econometría de las series de
tiempo.
La tradición econométrica de la economía expresa los pronósticos como
la estimación de parámetros a través de una función explicada por efectos fijos,
aleatorios y aquellos derivados del comportamiento pasado, fieles a la
tradición de la escuela histórica del siglo XIX buscan eliminar el azar de los
modelos y, en cierto sentido, recogen los tres estratos del tiempo en
parámetros diferentes de la función estimada. En palabras de Koselleck
(1979/1993; 32) “el futuro se convirtió en un campo de posibilidades finitas
escalonadas según se mayor o menor grado de probabilidad…El pronóstico produce
el tiempo desde el que se proyecta y dentro del cual se proyecta”. No obstante,
ante la robustez de la modelación económica, surge una preocupación que bien la
plantea Braudel como: “Por una paradoja sólo aparente, la dificultad
estriba en descubrir la larga duración en un terreno en el que la investigación
histórica acaba de obtener innegables éxitos: el económico.”. En la misma
línea, la formación del juicio que confiere la experiencia implica que la
conceptualización carga con el simbolismo de los momentos históricos donde
aparece el concepto. La filosofía de la historia confiere importancia al
contenido de conceptual, la ideología con la que cargan las palabras, a
propósito de la palabra Humanidad, amigo/enemigo que refiere Koselleck
(1979/1993: 238), poseen una delimitación, localización y asimetrías que
influyen en el uso semántico del concepto. Eh aquí otro problema que sería
interesante comentar.
Presa de las interpretaciones
simbólicas que forman los individuos, la economía al servicio del estado y la
empresa privada busca el monopolio de las expectativas. Las condiciones del
pasado adquieren una réplica por medio de la tradición y los modelos
matemáticos que cultivan tiempos de larga duración solo si conviene a la
economía. En el juego político y económico la seriedad estadista ha sido punto
de discusión cuando de tomar decisiones se trata y, es que, una economía es el
resultado de la confianza de su población. En economía podemos encontrar tres
tipos de intentos de monopolio expresados en la literatura, krugman en su
libro: “la era de las expectativas limitadas” (1994), los relaciona como: 1. En
griego, 2. El de sube y baja y 3. El de aeropuerto. En la primera, hay dos
tipos, aquellos quienes con descaro escriben con lenguaje complicado para
evitar la comprensión y la falsedad de las ideas, otros que usan el lenguaje
especializado para expresar la profundidad de las ideas, a los últimos
pertenecen, principalmente, los burócratas del banco de la república y el
gobierno quienes buscan controlar las expectativas de la población en aras de
la funcionalidad del modelo macroeconómico, expectativas de consumo (siempre
positivas), proyecciones del a inflación (siempre a la baja), comportamientos
de la tasa de cambio (siempre competitiva), de éste grupo hacen parte los
econometristas. En el segundo grupo, aparecen los acontecimientos, la economía
de corta duración, dañina, poco seria y desprovista de historia, ubicada en el
primer estrato del tiempo en tanto está ligado fuertemente a la sorpresa, del
grupo hacen parte los suplementos empresariales, la prensa económica y noticieros.
En el tercero grupo, como lo plantea krugman (1994) se encuentran los best seller que estratégicamente se
ubican en los estantes de los aeropuertos y juegan divertidamente con los
conceptos económicos, plasman sus adivinaciones y pronósticos recurriendo al
final del tiempo, al estilo profético de la iglesia; en su oposición, una
visión optimista sin precedentes, ambos puntos de vista carentes de datos y
poco serios para quien busca estar bien informado. Así, la reflexión a la luz
de los textos propuestos es buscar comprender la pluralidad del tiempo que
emergen en la vida cotidiana con el fin de controlar los sesgos en la
comprensión de las relaciones sociales.
[1] Aunque Koselleck (1979/1993:
153) argumenta a favor de las predicciones como casos potenciales siempre y cuando la Historie, desde la
perspectiva de Magistra vitae, tenga en cuenta tantos los movimientos
estructurales de la historia como las historias (acontecimientos), el axioma de
la unicidad individual amerita la revisión de la pregunta.
[2] Relacionado con el primer estrato del
tiempo citado por Koselleck (2000/2001) en
tanto registra la novedad en la línea continua de los acontecimientos y puede
extraer el componente estructural.
No hay comentarios:
Publicar un comentario