Introducción
La seguridad humana emerge como herramienta conceptual para efectivizar el bienestar social en términos institucionales, un apuesta por comenzar a elevar la dignidad humana, en su forma de no pobreza, a la categoría de derechos fundamentales, una serie de arreglos institucionales que trasciendan la conceptualización de la calidad de vida hacia la norma que proteja la población de los desequilibrios socioeconómicos. Buscará, por ejemplo, proteger a la población de los riesgos asociados a la inflación, a las fluctuaciones de la tasa de cambio y la afectación en los niveles de renta de los implicados en el proceso; es un postulado más allá de la postura monetaria pues importa evitar la destrucción de la capacidades de la persona para llevar una vida que valoran como adecuada.
“En general, la apelación a la seguridad humana tiene como referente el señalar como algunos de los nuevos riegos globales desarrollados por el capitalismo ponen en peligro las capacidades de las personas para disponer de una vida que merezca la pena ser vivida; debilita las redes comunitarias que proporcionan seguridad, mediante una cultura que se nutre de un individualismo enardecido y vulnera los derechos humanos más elementales mediante el sostén de un orden injusto en el mundo.” (Fernandez, Juan; 2005: 13)
La anterior definición concuerda con los desarrollos de la pobreza en términos de la exclusión social. Desde los años 70, cuando se observó los altos crecimientos económicos en Europa comenzaron a descender y un gran número de habitantes sucumbieron en el desempleo, la exclusión social como categoría conceptual se aplicó para nominar el proceso mediante el cual la población quedaba fuera de los mercados (Wagle, 2008:42). La exclusión se asocia con las situaciones de vulnerabilidad relacionadas con los ciclos de la economía que obligan a las familias a movilizar capitales en pro de evitar perder calidad de vida (Chant y McIlwaine, 2009: 193); entonces, la vulnerabilidad como herramienta conceptual ayuda a hacer visibles los riegos que enfrentan las familias en un tiempo/espacio específico. El foco de los teóricos de la exclusión es la desigualdad, en tanto una población que es total o parcialmente excluida de la completa participación en la sociedad que viven se clasifica como excluida; según Wagle (2008), el concepto de exclusión social es multidimensional, pasa por los dominios económicos, sociales y políticos, así se asocia a la seguridad humana puesto que estar excluido es un privación de los derechos humanos y una promoción a la injusticia social.
Ahora bien, la exclusión, la seguridad humana, los derechos humanos concuerdan con los planteamientos del desarrollo humano que devienen de la teoría del “Desarrollo como libertad” planteada por el nobel Amartya Sen. Es la libertad y el agenciamiento las claves para logar un sistema de posibilidades multidimesionales para lograr llevar la vida que valora cada persona como adecuada. El siguiente ensayo pretende mostrar que cualquier forma de privación de la libertad se convierte en aspectos que deterioran la calidad de vida y que si bien los conceptos de seguridad humana y desarrollo humano aluden a escenarios diferentes, el corazón teórico recae sobre el desarrollo como libertad.
Primero la gente
La consigna que titula éste apartado: “primero la gente” es la frase que sintetiza el esfuerzo del Programa de las Naciones Unidas para el desarrollo (Pnud) por entregar un sistema de medida que se enfoque en cómo le va a la gente en lugar de preguntarse cómo le va a los mercados. En palabras del fundador del informe del Desarrollo Humano, Mahbub ul Haq: “el objetivo del desarrollo es lograr un ambiente para que la población disfrute de una vida larga, saludable y creativa”. El concepto implica el acceso a servicios sanitarios básicos, a educación, a libertades políticas y culturales, a mejor seguridad contra delincuencia y la violencia, a mejor nutrición y a una participación de las actividades sociales. En general, el concepto abarca las diferentes dimensiones de la vida; no obstante, la medición solo logra observar parte de ellas, asociadas con la esperanza de vida, la educación, la salud y los ingresos per cápita; así, como lo advierte el Informe del Desarrollo Humano del 2010, no debe confundirse la medida con la amplitud del concepto. La ruptura que hace el informe del Desarrollo Humano, en circulación anual desde 1990, es centrar la atención sobre las personas en contraposición a las medidas clásicas de la economía como el PIB per cápita que centra la atención en la capacidad de una economía para producir riqueza monetaria. Ahora, en el informe del 2010 se reafirma el Desarrollo Humano de la siguiente manera:
“El desarrollo humano supone la expresión de la libertad de las personas para vivir una vida prolongada, saludable y creativa; perseguir objetivos que ellas mismas consideren valorables; y participar activamente en el desarrollo sostenible y equitativo del planeta que comparten. Las personas son los beneficiarios e impulsores del desarrollo humano, ya sea como individuos o en grupo.”
Debemos señalar que la teoría del desarrollo humano bebe de la sabia del premio nobel Amartya Sen, donde se postula la libertad como un “fin primordial y el medio principal del desarrollo” (1999:55). Entonces, importan las libertades fundamentales que logran vincular a la persona con capacidades básicas como disfrutar de una larga vida, de lograr leer, escribir o participar de la política, a su vez, evitar privaciones relacionadas con el hambre, la desnutrición, el desplazamiento forzado, la muerte evitable, etc. Se valoran las capacidades con las que cuenta la persona para poder llevar la vida que tienen motivos para elegir y disfrutar, entre más privaciones de dichas capacidades, más indicios de pobreza. Por consiguiente, la teoría gira alrededor de la capacidad de funcionar que tiene la persona como forma evaluativa del desarrollo, puesto que dicha capacidad expresa las restricciones, el grado de libertad para alcanzar el bienestar que valora. El centro de la teoría es el ser humano. Plantea Sen (1999) que la falta de libertad puede deberse a la violación de los derechos humanos, en éste sentido las privaciones de libertades fundamentales pueden ser mejoradas por la iniciativa pública en procura de garantizar los capacidades básicas, sin embargo, advierte el nobel, la necesidad de una interlocución bidireccional de los actores en procura de la agencia, de agentes activos de cambio.
Ahora, visto la naturaleza del desarrollo humano y su fuente teórica, la seguridad humana parte desde las mismas consignas, primero, el objeto teórico de centro es la gente, segundo, el foco analítico sigue siendo las capacidades. En forma concreta, se puede rastrear los desarrollos teóricos de la seguridad humana en el informes de Desarrollo Humano de 1994, allí se muestra la preocupación de la seguridad humana como una “preocupación por la vida y la dignidad humana” (Pnud; 1994: 25). El concepto de seguridad humano se define como:
“En primer lugar, significa seguridad contra amenazas crónicas como el hambre, la enfermedad y la represión. Y en segundo lugar, significa protección contra alteraciones súbitas y dolorosas de la vida cotidiana, ya sea en el hogar, en el empleo o en la comunidad.”
En la evolución del concepto, la esencia no perdió su trasfondo. Desde el informe de 1194, la comunidad académica y países como Canada, Noruega y Japón han aportado al concepto desde diferentes perspectivas. Mientras Canada y Noruega, limitan e concepto a aspectos específicos como la violencia y la libertad del miedo; Japón, amplía el concepto en función de “hacer frente a las amenazas a la vida, a los medios de vida y la dignidad de las personas” (Morillas, s.a). Entre otros desarrollos sobre el concepto se destaca la consideración de International Commission on Intervention and State Sovereignty que plantean en su informe un concepto de seguridad como la responsabilidad de proteger, asume la responsabilidad internacional de proteger a la población cuando el propio Estado no garantiza la protección de la población, un informe que promueve la intervención internacional en los problemas locales (Morillas). Bajo los últimos enfoques se promueve el concepto de la seguridad humana más allá del las dimensiones económica, alimentaria, sanitaria, medioambiental, comunitaria y política como inicialmente se planteaba en el informe. No obstante, es de esperar que la esencia continúe en gente, primero la gente que los mercados como desde 1990 se definió en el informe del Desarrollo Humano.
Las fronteras de los conceptos
Mientras el Desarrollo Humano (DH) busca la ampliación de las capacidades para lograr funciones valiosas en la vida, la Seguridad Humano (SH) se enfoca en velar por que el acceso a dichas capacidades se haga de forma segura y libre, además de su coherencia de mantenerlas en el tiempo. La SH tiene un sistemático enfoque preventivo ya que busca la preparación para afrontar los riesgos asociados a conflictos, recesiones o crisis económicas, desastres naturales o cualquier otro tipo de emergencias. Por su parte, el DH en una concepción holística de la libertad en las diferentes dimensiones de la vida de las personas, es una apuesta por la realización efectiva de las formas del ser y el hacer. Ambas posturas son complementarias e interdependientes, avances en una significa contar con una mayor probabilidad de mejorar en la otra. Limitados alcances en el DH, reproducen escenarios de conflictos sociales que mantienen un ambiente de miedo en la población, deterioran la SH. Escenarios donde la población no pueda efectivizar sus capacidades adquiridas previamente, significa un retroceso en la libertad, un deterioro del DH.
Como ejemplo podemos analizar el conflicto interno en Colombia, una guerra con consecuencias nefastas para la población en general, tomemos el caso de una familia campesina de las muchas que sufren los avatares del conflicto. Después, previo al conflicto, de contar con niveles autosubsistencia precarios, un entorno sin alcantarillado, con luz eléctrica sin fluido constante, sin servicio de telefonía, dependientes en su totalidad de la capacidad para cultivar la tierra y criar animales, la zozobra o temor por la vida llega a la familia una vez los grupos al margen de la ley (paramilitares o guerrilleros) destruyen los activos de comida, obligan un pago de compensación injustificada, reclutan los menores como combatientes o violentan la mujeres o familia en general. Una clara demostración de la privación de las capacidades básicas donde la Seguridad Humana falla como realidad y se deteriora al extremo el básico Desarrollo Humano con que contaba la familia; en muchas áreas rurales donde se manifiesta la presencia de los grupos al margen del Estado, se producen desplazamientos forzados de población hacia las cabeceras urbanas de los municipios, huyen por miedo a perder la vida, los espera los cordones de miseria y pobreza que ya se encuentran en la urbe, una constante vulnerabilidad social, económica y política que ofrece la violencia en Colombia. La lucha debe darse para librarse del miedo y de la miseria.
Mientras, el DH ha sido aceptado como indicador del desarrollo en forma global; la SH aún se discute en los círculos académicos y son pocos los países que han acogido su tratamiento, como se observo en el aparte anterior. No obstante, dados los problemas globales del terrorismo, con su punto de inflexión más pronunciado en los atentados del 11 de septiembre, la seguridad adquiera la connotación de lucha contra el terrorismo y se difumina el centro del cuerpo teórico, las personas. En enfoque se centra en la guerra como instrumento de control de poblaciones consideradas peligrosas para la humanidad, así los discursos de la seguridad se convierten en una postura por eliminar el enemigo, en lugar de centrar la atención en la prevención del conflicto mismo, esencia del la SH. Se acoge el concepto de SH para justificar las intervenciones militares de la comunidad internacional, casos vistos en Irak y Libia, argumentando la protección a los derechos humanos y acogidos al principio de responsabilidad de proteger y la primacía del orden legal internacional. Pero, al desviar el la esencia de la SH, lo problemas se agravan a medida que se prolonga la intervención y la atención se centra en la estrategia militar olvidando la postura del Desarrollo Humano.
Dada la multiplicidad de interpretaciones al concepto de SH la adopción del mismo exige un esfuerzo teórico con el fin de evitar la suplantación de DH que es más robusto teóricamente y plantea con solidez la definición de sus alcances. La SH brindar las garantía para que opere del DH y se mantenga en el tiempo, pero el DH se encarga de ampliar las elecciones posibles de una conjunto de funciones que valora la persona. Ambos hacen parte de la definición que plantea la Pnud sobre los derechos humanos:
“Human rights are moral claims on … individual and collective agents, and on the design of social arrangements. Human rights are fulfilled when the persons involved enjoy secure access to the freedom or resource (adequate health protection, freedom of speech) covered by the right” (in UNDP, 2000, 25)
Los conceptos no son independientes entre sí, todos obedecen a esferas analíticas que se complementan, pero no debe confundirse entre ellos, pues las implicaciones y tratamientos son diferentes. Tomar a la ligereza los conceptos en lugar de enriquecer la discusión analítica, confunde las estrategias y los resultados, se diluyen los fines y capturan las esfera de los medios.
Bibliografía
Sen, Amartya (1999) Desarrollo y libertad. Barcelona: Planeta
Alkire, Sabine (2003). “A Conceptual Framework for Human Security”, CRISE Documento de Trabajo No. 2, Queen Elizabeth House, University of Oxford. http://www.crise.ox.ac.uk/pubs/workingpaper2.pdf
Chant, Sylvia y McIlwaine, Cathy (2009). Geographies of Development in the 21st Century: An Introduction to the Global South. Cheltenham, UK Northampton, MA, USA. Edward Elgar Publishing Limited.
Fernandez, Juan P. (2005). Seguridad humana. Tesis doctoral del programa de doctorado en seguridad y prevención. Departamento de Derecho y Ciencias Histórico-Jurídicas. Universidad Autónoma de Barcelona.
Morillas, Pol (s.a). Génesis y evolución de la expresión de la seguridad humana: Un repaso histórico. Revista CIDOB d’Afers Internacionals, núm. 76 p. 47-58
Programa de las naciones unidas para el desarrollo. Informe sobre desarrollo humano 1990, 1994, 2010.
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